España propone limitar el acceso a redes sociales a menores de 16 años y reforzar la regulación digital
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado un paquete de medidas destinadas a restringir el acceso de los menores de 16 años a las redes sociales, consideradas por él como un ‘salvaje Oeste digital’. Entre estas medidas se incluyen la verificación de la edad de los usuarios, la trazabilidad del odio en línea, la responsabilidad de los directivos de plataformas digitales, tipificar como delito la modificación de algoritmos y colaboración con la Fiscalía para perseguir ilícitos en el entorno digital. Aunque la edad mínima para registrarse en redes sociales ya estaba establecida en 14 años, la novedad consiste en prohibir completamente el acceso incluso con consentimiento parental. Expertos advierten que no existe tecnología segura que garantice la verificación de edad, y señalan riesgos de privacidad si se recurre a sistemas biométricos. Además, se cuestiona la eficacia de estas restricciones, dado que los menores podrían usar VPN o plataformas no reguladas. Organizaciones como Unicef defienden que la protección digital debe complementarse con educación en competencias digitales y ciberseguridad. También se critica la trazabilidad del odio y la responsabilidad penal de directivos, al considerar que otorgar este poder al Ejecutivo plantea riesgos democráticos. En general, las medidas buscan un marco regulatorio más seguro, pero su efectividad práctica y tecnológica es limitada.
