La soberanía digital y su relación con los derechos humanos en América Latina
La columna de Fernanda K. Martins analiza la soberanía digital desde la perspectiva de los derechos humanos, destacando cómo la expansión de la inteligencia artificial y las plataformas digitales afecta a grupos históricamente vulnerables, como mujeres, comunidades afrodescendientes, indígenas y migrantes en América Latina. Martins subraya que la adopción de herramientas tecnológicas desarrolladas principalmente en Estados Unidos y China, sin la capacidad de auditoría local, limita la autonomía de los Estados y puede perpetuar sesgos históricos en la justicia y la vida pública. Además, advierte que los estándares internacionales, aunque útiles para crear lenguajes comunes y salvaguardas mínimas, no reemplazan la necesidad de fortalecer capacidades locales para gobernar estas tecnologías según las prioridades y contextos regionales. La autora enfatiza que la soberanía digital no puede basarse únicamente en innovación o competitividad, sino que debe partir de los derechos humanos, conectando la discusión tecnológica con las realidades de quienes enfrentan violencia digital, discriminación y barreras legales. En conclusión, la soberanía digital requiere una articulación estratégica entre distintos niveles de acción, considerando la infraestructura, las capacidades institucionales y la participación activa de los países del Sur Global para asegurar un desarrollo tecnológico equitativo y justo.
