La revelación de que el Almacén Geológico Profundo (GDF) del Reino Unido podría ser robótico plantea dudas sobre el empleo.

La automatización total del futuro almacén nuclear británico genera preocupación por el empleo local
Foto: nuclear-news

La automatización total del futuro almacén nuclear británico genera preocupación por el empleo local

Un reciente artículo del portal Nuclear-News recoge las declaraciones del director técnico de Nuclear Waste Services (NWS), John Corderoy, quien afirmó que el futuro Almacén Geológico Profundo (GDF) del Reino Unido podría funcionar completamente con robots. Este proyecto, previsto para entrar en funcionamiento hacia finales de la década de 2050, sería el destino final para los residuos radiactivos de alta actividad generados por el país. Actualmente se estudian tres posibles ubicaciones en el oeste de Cumbria, donde se construiría un complejo de una superficie aproximada de un kilómetro cuadrado que recibiría los residuos antes de trasladarlos mediante túneles hasta cámaras excavadas bajo el lecho marino del mar de Irlanda.
La posibilidad de que el GDF opere sin personal humano ha despertado preocupación entre sindicatos y comunidades locales. Durante años, el sector nuclear ha presentado el proyecto como motor de empleo generacional, pero una automatización completa eliminaría la mayoría de los puestos de trabajo asociados, desde operarios hasta personal de servicios. Además, se mencionó la posibilidad de sustituir también la vigilancia armada humana por sistemas basados en inteligencia artificial.
Aunque Corderoy defendió que la robotización evitaría exponer a personas a ambientes peligrosos bajo tierra, el uso de una “fuerza laboral” robótica reduciría drásticamente los costes de operación, eliminando necesidades como salarios, turnos, bajas médicas o infraestructuras básicas. Este planteamiento ha generado críticas por el impacto que tendría en el empleo local y en los sindicatos del sector, especialmente ante el cierre paulatino de las instalaciones de Sellafield. La iniciativa plantea así un dilema entre seguridad, eficiencia y responsabilidad social en la gestión del legado nuclear británico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *