Proyecto UNA analiza la perversión algorítmica y los vacíos intencionados en la IA en ‘La viralidad del mal’
El colectivo anónimo Proyecto UNA presenta su libro ‘La viralidad del mal’ (Descontrol, 2025), donde examina la evolución de la relación sociedad-tecnología desde el tecnooptimismo inicial hasta la actual tecnobajona. Critican que Internet, lejos de ser un espacio libre, se ha reducido a un monopolio empresarial centrado en la generación de plusvalía mediante lógicas mercantilistas. Las redes sociales no inventan problemas como el odio o la misoginia, pero los amplifican al priorizar el engagement emocional negativo para maximizar datos y publicidad. Los usuarios actúan como mano de obra gratuita al crear contenido supeditado a algoritmos opacos.
Destacan herramientas como los memes (ejemplo: la rana Pepe como ‘dog whistle’ de la ultraderecha) para camuflar discursos intolerantes y generar comunidad. Las teorías conspiranoicas ofrecen falsa seguridad en tiempos de incertidumbre, capitalizadas mayoritariamente por la derecha al idealizar un pasado y desmovilizar acción colectiva. Introducen la agnotología para explicar cómo se cultiva la ignorancia intencionada, desde industrias del tabaco hasta big tech.
El mayor riesgo lo ven en la Inteligencia Artificial: opaca, no neutral y programada por perfiles homogéneos (hombres blancos de élite). ChatGPT presenta vacíos deliberados que reproducen sesgos machistas, racistas o clasistas, peligrosos especialmente en políticas públicas basadas en sus análisis. Invitan a asumir responsabilidad individual frente a la ‘banalidad del mal’ digital y a cuestionar la supuesta objetividad tecnológica.
