La hipocresía de los creadores de redes sociales: defienden la libertad mientras restringen su uso en sus familias y proponen regular la adicción digital
El artículo critica la reacción de propietarios de grandes plataformas digitales como Elon Musk (X) y Pavel Dúrov (Telegram) ante las propuestas del Gobierno español, liderado por Pedro Sánchez, para endurecer la regulación contra la desinformación, la manipulación algorítmica y el acceso de menores a redes sociales. Estas medidas incluyen posibles responsabilidades penales para los CEO que no actúen ante contenidos ilegales o dañinos. Los dueños de las plataformas acusan de censura y autoritarismo, mientras que Santiago Abascal (Vox) apoya públicamente a Musk, priorizando a multimillonarios extranjeros sobre el debate sobre salud mental y democracia en España.
Se denuncia que las redes no son canales neutrales, sino sistemas diseñados para maximizar el tiempo de uso y el engagement mediante técnicas adictivas (scroll infinito, likes como inyecciones de dopamina, etc.), basadas en el capitalismo de la vigilancia descrito por Shoshana Zuboff. Lo más revelador es la contradicción: muchos creadores e ingenieros (Steve Jobs, Bill Gates, Sean Parker, Justin Rosenstein, Sundar Pichai) restringen severamente el uso de estas tecnologías en sus hijos, enviándolos a escuelas sin pantallas o imponiendo límites estrictos, porque conocen sus efectos nocivos en la atención y el cerebro, especialmente en menores.
El texto argumenta que la regulación no equivale a censura, sino a exigir responsabilidad por sistemas que influyen masivamente en emociones y comportamientos. Critica cómo el miedo real es perder el control sobre un modelo de negocio basado en la explotación de la atención, y cómo ciertos discursos populistas se benefician de la polarización algorítmica. En definitiva, cuestiona por qué quienes crearon estas herramientas las protegen tanto de la regulación mientras las alejan de sus propias familias.
