El misterio del virus Málaga que cambió la vida de un experto en ciberseguridad
A principios de los años 90, el virus Málaga infectó los ordenadores de la Universidad de Málaga sin causar daño, pero con un mensaje provocador sobre ETA. Este virus, de solo 2610 bytes, se propagaba a través de disquetes y archivos ejecutables. El joven Bernardo Quintero, entonces estudiante, resolvió el enigma como parte de un reto académico, lo que despertó su pasión por la ciberseguridad. Con el tiempo, fundó Hispasec y VirusTotal, empresa que Google adquirió en 2012. Sin embargo, durante más de tres décadas, Quintero no logró descubrir quién estaba detrás del virus que le había marcado profesionalmente. Recientemente, con la ayuda de redes sociales y nuevas pistas en el código, logró localizar al creador, Antonio Astorga, quien falleció hace años. Astorga había programado el virus como una prueba de habilidad, sin intención de causar daño. Este descubrimiento cerró un ciclo de 33 años y permitió a Quintero rendir homenaje al hombre que, sin saberlo, impulsó su carrera. A pesar de la tristeza por la muerte de Astorga, la historia fue una emotiva reconciliación con el pasado.
