EEUU invertirá en modernización de B-1 y B-2 para mantenerlos operativos hasta 2037 y más allá
La Fuerza Aérea de Estados Unidos ha decidido prolongar la vida útil de sus bombarderos estratégicos B-2 Spirit y mantener en servicio los B-1B Lancer, a pesar de que inicialmente se planeaba retirarlos a principios de la década de 2030. El plan contempla una inversión aproximada de 1.700 millones de dólares en los próximos cinco años para actualizar y modernizar estas aeronaves, asegurando que conserven su velocidad, alcance y capacidades de sigilo, mientras se introduce el nuevo bombardero B-21 Raider. Entre 2027 y 2031, se destinarán 342 millones de dólares para la modernización del B-1, garantizando su relevancia y letalidad hasta 2037. Paralelamente, se invertirán 1.350 millones de dólares en la flota reducida de B-2, aunque no se especifica aún una fecha de retiro para estos aviones. Esta decisión responde a la demostrada utilidad de ambos modelos en operaciones recientes y al impulso del gobierno para aumentar el gasto en defensa, priorizando mantener capacidades estratégicas mientras se implementan nuevas tecnologías en la aviación militar.
