Juli Ponce advierte sobre los riesgos de la IA sin empatía en la administración pública
Juli Ponce Solé, catedrático de Derecho Administrativo en la Universidad de Barcelona, ha publicado un manual donde analiza los riesgos y oportunidades del uso de la inteligencia artificial (IA) en la administración pública. Advierte que la falta de empatía de las máquinas impide que puedan tomar decisiones humanas de forma adecuada y legal. Señala que, aunque la IA puede acelerar los procesos de gestión, también puede amplificar errores de forma masiva debido a su falta de juicio emocional. Ponce aboga por un uso asistido de la IA, donde los humanos mantengan la responsabilidad final de las decisiones, para evitar problemas de automatización ciega y burocracia defensiva. Subraya la importancia de establecer una ‘reserva de humanidad’ en tareas críticas que afecten derechos fundamentales, como el derecho penal o la concesión de créditos. Además, destaca que el nuevo reglamento europeo de IA prohíbe que las máquinas dicten sentencias, reservando esa función a los jueces humanos. Ponce no se muestra tecnopesimista, sino que pide un uso prudente e inteligente de estas tecnologías, especialmente en los servicios públicos.
