Cómo los ciberdelincuentes usan datos personales para elegir víctimas de estafas
Una reciente operación conjunta de la Guardia Civil y la Policía Nacional ha revelado cómo organizaciones criminales utilizan bases de datos privadas para identificar y estafar a personas vulnerables. Los delincuentes adquieren información sensible como historial médico, comportamiento online y preferencias políticas, lo que les permite perfilar con precisión a quienes son más propensos a caer en engaños, especialmente relacionados con inversiones falsas en criptomonedas. Personas mayores, jubilados con ahorros, pacientes con enfermedades graves o personas en duelo son objetivos comunes. Esta información se compra en el mercado negro por decenas de miles de euros y se utiliza para crear campañas publicitarias dirigidas mediante herramientas de plataformas como Facebook o Google, basadas en microsegmentación o audiencias personalizadas. El uso masivo e inconsciente de aplicaciones, redes sociales y servicios digitales permite a los estafadores obtener estos datos fácilmente. Según expertos, los ciberdelincuentes logran mostrar anuncios falsos incluso a usuarios concretos, disparando la eficacia de sus fraudes. La estafa documentada superó los 19 millones de euros, con 208 víctimas identificadas, aunque se sospecha que hay muchas más. La tendencia es preocupante, ya que los importes defraudados crecen rápidamente. Las autoridades advierten que nada es gratis en internet y que todos estamos expuestos si no controlamos el uso de nuestros datos personales.
