El MIT desarrolla dispositivos para reducir el consumo de combustible y emisiones en buques mediante control del flujo de agua
El Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha demostrado experimentalmente una forma de reducir hasta un 7,5 % la resistencia al avance de los buques mediante pequeños generadores de vórtices con forma de cuña instalados en el casco. El sistema, inspirado en la ingeniería aeroespacial, optimiza el flujo del agua para evitar la separación del mismo y mantenerlo más tiempo adherido al casco, lo que reduce la turbulencia y el consumo de combustible. Estas modificaciones, que no exigen rediseñar los barcos, pueden aplicarse a flotas actuales de forma modular, convirtiéndose en una opción práctica y económica para mejorar la eficiencia energética sin sustituir los motores ni cambiar el combustible. Los ensayos realizados por el equipo de José del Águila Ferrandis, Jack Kimmeth, Michael Triantafyllou, Alfonso Parra Rubio y Neil Gershenfeld, compararon distintas configuraciones y demostraron que las estructuras en cuña logran el mejor equilibrio entre reducción de fricción y control del flujo. Aplicándose a un buque de carga tipo “bulk carrier” de 300 metros, el ahorro podría alcanzar unos 750.000 dólares anuales en combustible, además de disminuir ruido submarino y vibraciones. Este avance encaja con los objetivos de la Organización Marítima Internacional de reducir en un 40 % la intensidad de carbono del transporte marítimo para 2030. Las pruebas, apoyadas por el CBA Consortium y la compañía Oldendorff Carriers, abren la puerta a una adopción generalizada de tecnologías modulares de eficiencia hidrodinámica, clave para la descarbonización del transporte marítimo sin depender exclusivamente de combustibles alternativos.
