Instagram introduce nueva política de anuncios que obliga a sus usuarios a pagar o ceder sus datos personales
Instagram ha implementado una nueva política que obliga a sus usuarios a decidir entre dos opciones: pagar 7,99 euros al mes para no ver anuncios o permitir que la plataforma utilice sus datos personales para ofrecer anuncios personalizados. La alternativa que no involucra un pago tiene la desventaja de mostrar anuncios personalizados basados en los datos del usuario, y también incluye interrupciones publicitarias similares a las de YouTube, que no se pueden omitir hasta pasados unos segundos. A través de estas medidas, Meta busca forzar a los usuarios a facilitar más información personal o a suscribirse a un plan de pago. Aunque la opción de suscripción elimina las interrupciones, no exime de la publicidad de marcas y productos en las cuentas de influencers, sin la intervención de Meta. Esta decisión de la compañía viene acompañada de un aviso claro en su política de privacidad: si los usuarios no están de acuerdo, pueden abandonar la plataforma. La medida ha generado controversia, ya que los usuarios se ven obligados a aceptar estas nuevas condiciones si desean seguir usando la red social.
