China desarrolla turbinas eólicas voladoras basadas en ideas del ingeniero Qian Xuesen
A mediados del siglo XX, Estados Unidos deportó a Qian Xuesen, un brillante ingeniero aeronáutico y cofundador del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, acusado de simpatías comunistas. Al regresar a China, Qian se convirtió en el padre del programa espacial y cohetería del país. Actualmente, una generación de ingenieros chinos han logrado batir récords mundiales con una tecnología alineada con una vieja ambición de Qian: turbinas eólicas suspendidas en el aire con dirigibles rellenos de helio para aprovechar vientos más fuertes y constantes a gran altitud. La empresa SAWES ha desarrollado el aerostato S500 que en pruebas alcanzó 500 metros y generó más de 50 kW, superando récords previos de equipos estadounidenses. El siguiente modelo, el S1500, diseñado para volar a 1.500 metros, integra 12 generadores de fibra de carbono y puede generar hasta 1 megavatio. Esta innovación no solo busca aplicaciones en emergencias o terrenos difíciles, sino convertirse en una fuente renovable a escala de red eléctrica. El proyecto combina ingeniería avanzada con materiales ligeros y ha recibido importantes inversiones para su producción en masa en China.
