La inteligencia artificial permitirá precios personalizados en la aviación comercial según la urgencia del pasajero
En Estados Unidos se está debatiendo sobre los llamados ‘precios basados en la vigilancia’ (surveillance pricing), un sistema mediante el cual las aerolíneas podrían ajustar los precios de los billetes de forma individual utilizando algoritmos de inteligencia artificial que analizan la información de cada pasajero. Delta Airlines, por ejemplo, estudió aplicar estos precios personalizados este verano, basándose en datos como historial de compras, navegación, geolocalización, redes sociales y situación financiera. La idea es capturar el llamado ‘excedente del consumidor’, cobrando a cada pasajero lo máximo que estaría dispuesto a pagar según su perfil y circunstancias. Esto ha generado preocupación, pues podría implicar que, por ejemplo, los billetes de urgencia para asistir a funerales o situaciones imprevistas sean más caros. En Europa, este tipo de estrategias se enfrentaría a las restricciones del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), que prohíbe decisiones automatizadas significativas sin consentimiento explícito del usuario. Aunque los precios dinámicos no son nuevos en aerolíneas o servicios VTC como Uber, la novedad aquí es la recolección masiva de datos personales para calcular tarifas individualizadas, lo que abre debates éticos y regulatorios sobre privacidad y equidad en el transporte aéreo.
