Trump apuesta por el reciclaje de desechos nucleares, pero con riesgos elevados
La administración Trump está apostando fuertemente por la construcción rápida de nuevos reactores nucleares comerciales para abordar la creciente demanda de energía, basándose en una pequeña cantidad de empresas emergentes que afirman poder eliminar la mayor parte de los desechos radiactivos de estos reactores. Entre ellas destaca Oklo, que ha anunciado un ambicioso proyecto de reciclaje de combustible nuclear. Este proceso, que ha sido intentado en diversas ocasiones durante las últimas décadas sin éxito, consiste en reutilizar el combustible gastado de los reactores y convertirlo en nuevo combustible. Sin embargo, los críticos alertan sobre los riesgos inherentes a este tipo de tecnologías, que no solo incluyen la seguridad de la gestión de desechos, sino también la proliferación de materiales nucleares peligrosos, como el plutonio, que podría ser utilizado para fabricar armas. A pesar de las advertencias de expertos en no proliferación y de las fallas históricas en este tipo de proyectos, la administración y las empresas que promueven estas iniciativas aseguran que la tecnología ha avanzado y que es vital para reducir la dependencia energética y competir con potencias como China en la carrera por la inteligencia artificial. A medida que crecen las presiones por encontrar soluciones para la gestión de residuos nucleares, algunos estados estadounidenses están favoreciendo estos proyectos, a pesar de las objeciones sobre los riesgos y la seguridad.
