Apple se enfrenta a un aumento de costes por nuevos aranceles a productos fabricados en China
La reciente imposición de un arancel del 104% por parte del presidente Donald Trump a productos importados desde China ha provocado un fuerte impacto en Apple, que depende en gran medida de la manufactura china para ensamblar sus dispositivos. Esta medida ha incrementado el coste de fabricación del iPhone en más de 300 dólares, situándolo ahora en unos 850 dólares por unidad, lo que podría derivar en un encarecimiento del producto para los consumidores de hasta un 43%. Apple, que ya ha perdido su puesto como la empresa más valiosa del mundo ante Microsoft tras una caída bursátil del 23% en apenas una semana, intenta mitigar el golpe adelantando envíos desde India antes de que los aranceles entren en vigor. Sin embargo, incluso estos países están viendo aumentos arancelarios, lo que complica aún más la logística. La Casa Blanca ha sugerido trasladar la producción a EE. UU., pero tanto Steve Jobs como Tim Cook han explicado que actualmente eso es inviable por la falta de ingenieros cualificados y la infraestructura técnica que sí existe en Asia. Este conflicto arancelario amenaza con cambiar radicalmente las dinámicas del mercado tecnológico global.
