El modelo chino de alquiler de baterías portátiles podría ser clave para una España cada vez más dependiente del móvil
En China, alquilar baterías externas para el móvil se ha convertido en una práctica habitual y totalmente integrada en la vida urbana. Desde restaurantes hasta estaciones de metro, hoteles y tiendas, las powerbanks de alquiler están presentes en todos los rincones. Empresas como Meituan, Energy Monster y Jiedian han desplegado una enorme infraestructura que permite al usuario tomar prestada una batería escaneando un código QR y devolverla en cualquier punto del mismo proveedor. El coste es bajo, y muchas veces no se requiere depósito. Esta solución ha demostrado ser útil no solo para usuarios que necesitan cargar sus dispositivos, sino también para los comercios que alojan las estaciones, quienes reciben comisiones y aumentan el tráfico de clientes. En España, donde el uso del móvil se está volviendo central debido a la digitalización de documentos y medios de pago, una infraestructura similar podría volverse indispensable. La desaparición progresiva de las carteras físicas hace que quedarse sin batería suponga quedar incomunicado, sin posibilidad de pagar o identificarse. Ante esta nueva realidad, importar el modelo chino no es solo una posibilidad, sino una necesidad inminente en una sociedad cada vez más móvil.
