El Gobierno prepara un nuevo servicio universal de internet de 100 Mbps accesible y más amplio para ciudadanos y empresas
El Gobierno de España está ultimando un nuevo reglamento que reformará el servicio universal de telecomunicaciones con el objetivo de garantizar conexiones de internet más rápidas, accesibles y adaptadas a las necesidades actuales. Este servicio, vigente desde 2005, aseguraba hasta ahora acceso básico a telefonía fija e internet, aunque durante años ha ofrecido velocidades claramente insuficientes. Tras una actualización previa en 2022 que elevó el mínimo a 10 Mbps, la nueva normativa busca establecer un estándar de 100 Mbps para 2027.
La propuesta contempla que todas las operadoras deban ofrecer este servicio dentro de sus zonas de cobertura donde ya dispongan de dicha velocidad, rompiendo así el modelo anterior en el que Telefónica era el principal proveedor. En áreas donde no exista esa infraestructura, el Estado podrá asignar operadores mediante licitación o designación directa, financiando el coste entre grandes compañías del sector.
El servicio incluirá condiciones específicas como una velocidad mínima de subida de 5 Mbps y una latencia máxima elevada, lo que sugiere la participación de tecnologías satelitales. También se permitirá establecer límites de descarga, aún no definidos. Además, se amplía el acceso a este servicio a pymes y organizaciones sin ánimo de lucro.
En el ámbito social, se refuerza la asequibilidad mediante descuentos obligatorios, especialmente para beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital, que deberán recibir tarifas al menos un 25% más baratas. También se introducen mejoras en accesibilidad, como el uso de texto en tiempo real (RTT) y la obligación de ofrecer dispositivos adaptados para personas con discapacidad.
Con esta reforma, España aspira a situarse entre los países más avanzados en garantizar conectividad universal, equiparándose a referentes como Corea del Sur.
