La invención accidental del microondas: de los experimentos con chocolate a la revolución culinaria
La historia del microondas comenzó en 1945 cuando Percy Spencer, ingeniero de Raytheon, notó que un chocolate fundido se encontraba en su bolsillo tras trabajar cerca de un magnetrón, componente clave de los radares. Intrigado por este fenómeno, Spencer probó la energía invisible con maíz y huevos, descubriendo su capacidad para calentar alimentos. Este accidente científico llevó al desarrollo del primer horno microondas, patentado en 1945 y comercializado décadas después. La innovación revolucionó la cocina moderna, convirtiéndose en un electrodoméstico esencial en hogares de todo el mundo. La noticia destaca cómo una curiosidad técnica y experimentos caseros generaron uno de los avances más impactantes del siglo XX, combinando ciencia, ingeniería y la casualidad.
