Los datos de las balizas V-16 no llegan directamente a la DGT sino a servidores de fabricantes privados
Las más de 30 millones de balizas V-16 que serán obligatorias para los vehículos a partir del 1 de enero no envían sus datos directamente a la DGT. Según la resolución publicada en 2021, estas balizas siguen dos protocolos: el protocolo A, que envía información completa a los servidores de los fabricantes, y el protocolo B, que permite que parte de esos datos llegue posteriormente a la DGT. Los fabricantes mantienen una nube propia que procesa la información enviada por las balizas mediante tráfico UDP sobre IP, y esta nube debe estar operativa durante 12 años. El dominio utilizado para reenviar datos a la DGT, cmobility30.es, no pertenece a la DGT ni a la UTE encargada de la DGT 3.0, sino a un particular desconocido. Esto genera dudas sobre la titularidad y la seguridad de los datos, aunque la AEPD asegura que las balizas son anónimas. La DGT facilita a los fabricantes la integración con su plataforma mediante APIs documentadas en GitHub y permite modificar el protocolo B vía nueva resolución del BOE sin necesidad de actualizar el firmware de las balizas. Este sistema centralizado depende de la conectividad y del mantenimiento de los servidores de cada fabricante, lo que podría afectar al funcionamiento de la baliza en caso de caída del servicio o cierre de la empresa responsable.
