El nuevo DNI digital europeo plantea avances en comodidad y riesgos en privacidad
La Unión Europea ha impulsado el sistema eIDAS, que introduce un Documento Nacional de Identidad digital válido en todos los Estados Miembros. Este DNI podrá llevarse en el móvil o en una tarjeta inteligente y permitirá realizar gestiones, firmar documentos y acceder a servicios sin necesidad de recordar múltiples contraseñas. Aunque se presenta como una solución práctica y segura, la propuesta no está exenta de críticas. El artículo advierte que concentrar toda la identidad digital en un único medio puede representar un peligro en caso de pérdida o robo del dispositivo, facilitando la suplantación de identidad. Además, al integrar este sistema con el euro digital a través de una app oficial, se abren posibilidades de control y vigilancia masiva por parte de gobiernos o empresas. La eliminación de contraseñas podría derivar en nuevas formas de fraude si el DNI digital comienza a utilizarse masivamente sin garantías adecuadas. En definitiva, se plantea un debate sobre hasta qué punto la comodidad tecnológica justifica posibles recortes en privacidad y libertad individual. El autor concluye apelando a una reflexión colectiva sobre el modelo de sociedad que se está construyendo con estas medidas.
