Expansión de centros de datos en el Reino Unido y su impacto energético y ambiental
La creciente demanda de inteligencia artificial y servicios digitales está impulsando una expansión masiva de centros de datos en el Reino Unido. Empresas tecnológicas y fondos de inversión, principalmente estadounidenses, están construyendo enormes instalaciones, especialmente en Londres y sus alrededores, aunque también se planean en Gales, Escocia y Manchester. Estos centros consumen cantidades enormes de electricidad y agua; se estima que algunos pueden necesitar hasta 1GW, más energía que la que consumen varias ciudades británicas juntas. El aumento de estos centros se debe a la popularización de herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT, que requieren una potencia de cálculo mucho mayor que las búsquedas convencionales en internet. El rápido crecimiento plantea desafíos para las infraestructuras eléctricas y de suministro de agua, y genera preocupación entre los residentes por la transformación de áreas rurales en zonas industriales. Además, la concentración de centros de datos en ciertas regiones puede tener consecuencias ambientales significativas y afectar la calidad de vida local. La planificación y construcción de casi 100 nuevos centros de datos en los próximos cinco años evidencia un cambio profundo en el uso del territorio y en el consumo energético del país, subrayando la necesidad de estrategias de sostenibilidad y regulación.
