El impacto de los deepfakes en la información bélica y la percepción pública
La proliferación de deepfakes en la plataforma X, impulsada por inteligencia artificial, ha generado una nueva dimensión de manipulación de la información en contextos de conflicto bélico. Estos archivos falsos, que incluyen imágenes, videos y audios, simulan ataques y victorias militares que nunca ocurrieron, con el objetivo de influir en la opinión pública internacional y generar miedo y ansiedad. Según un informe de NewsGuard, el 70% de los videos virales sobre supuestas derrotas enemigas en el Golfo contenían elementos sintéticos o eran recreaciones de videojuegos presentadas como hechos reales. Herramientas como Grok, el chatbot de X, han contribuido inadvertidamente a la difusión de noticias falsas al validar contenidos de cuentas con verificación paga o publicaciones satíricas, otorgándoles apariencia de veracidad. Además, se detectaron granjas de bots que emplean IA para dar legitimidad a información sintética mediante validación circular. Las plataformas tecnológicas han implementado medidas como marcas de agua digitales y detección con redes neuronales, pero estas soluciones se muestran insuficientes frente a los algoritmos de creación avanzados. La ausencia de un marco regulatorio global facilita que estas herramientas sean usadas por actores estatales y paramilitares para manipular narrativas de guerra y desinformar sobre hechos que afectan a la población civil.
