La transformación de Meneame a Tardigram: una evolución en las redes sociales hacia un modelo más justo
Meneame nació en la Universidad de Baleares como un agregador democrático de noticias que creció desde una comunidad pequeña y especializada hasta convertirse en una plataforma con numerosos usuarios y contenidos. Sin embargo, con el tiempo surgieron problemas ligados a controles excesivos, moderaciones y restricciones, supuestamente en defensa de los derechos de los usuarios, pero con un sesgo ideológico cuestionable. El ánimo de lucro se impuso, y la plataforma sufrió procesos de monetización que afectaron sus principios originales. La intervención de la propiedad provocó una fuerte reacción de la comunidad, la cual mostró la importancia fundamental de los usuarios para la existencia de la plataforma. Posteriormente, la incursión y el apoyo tácito a grupos de extrema derecha contribuyeron a un declive en el interés por Meneame. En respuesta a estos problemas, apareció Tardigram dentro del Fediverso, buscando retomar la visión inicial de Meneame con tecnología actualizada y una estructura renovada donde se eliminan características elitistas como el ‘Karma’, sustituyéndolas por un índice de reputación sin privilegios. Tardigram ofrece un espacio sin machismo, sin rastreos ni comercio con datos personales, marcando así una evolución tecnosociológica hacia redes sociales más justas y participativas, aún en fase alfa y próxima a su lanzamiento.
