De 30 a 120 euros por un SSD de 256 GB: la subida que hace temblar el mercado del hardware

Los precios de los SSD se cuadruplican por la creciente demanda de memoria NAND para inteligencia artificial

Los precios de los SSD se cuadruplican por la creciente demanda de memoria NAND para inteligencia artificial

El mercado de las unidades de almacenamiento SSD atraviesa una fuerte escalada de precios impulsada por el crecimiento de la inteligencia artificial generativa y la expansión de los centros de datos. La creciente demanda de componentes de memoria está llevando a los fabricantes a priorizar los pedidos empresariales, lo que reduce la disponibilidad de determinados productos para el mercado doméstico y encarece los contratos de suministro.

Según los datos recogidos en la información, el precio de contrato de los SSD TLC de 256 GB alcanzó aproximadamente los 134,20 dólares, unos 120 euros, en el tercer trimestre de 2026. Un año antes, su precio rondaba los 33,30 dólares, equivalentes a unos 30 euros. La diferencia supone un incremento interanual del 303%. La evolución de los modelos de 512 GB es igualmente significativa: pasaron de unos 62,40 dólares a 252 dólares, aproximadamente de 56 a 225 euros.

Estas cifras corresponden a precios negociados entre empresas y no necesariamente a los importes finales que pagan los consumidores en las tiendas. En ambos segmentos, los incrementos rondan el 20% respecto al trimestre anterior, sin señales claras de una próxima estabilización.

La consultora TrendForce estima que la demanda de SSD empresariales, medida por capacidad total, podría crecer más del 80% interanual durante 2026. Esta evolución aumenta las necesidades de memoria NAND, utilizada tanto en unidades SSD convencionales como en nuevas soluciones de almacenamiento para inteligencia artificial.

En este contexto, Sandisk y SK hynix trabajan en la memoria flash de gran ancho de banda, conocida como HBF, una tecnología complementaria a la memoria HBM. La primera especificación técnica publicada por ambas compañías a través del Open Compute Project contempla módulos de hasta 512 GB, pilas de ocho o dieciséis chips NAND y anchos de banda de entre 0,4 y 3 TB/s, además de la interfaz UCIe para facilitar la comunicación con procesadores y aceleradores de IA.

Aunque la HBF pretende acercar grandes capacidades de almacenamiento a los procesadores y reducir costes en determinadas infraestructuras, su adopción a gran escala podría incrementar todavía más la demanda de NAND. Esto añade incertidumbre sobre la disponibilidad y el precio futuro de los SSD tradicionales.

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