Investigadores crean un material más resistente que el Kevlar capaz de detener una bala con solo 1,8 mm
Un equipo de investigadores de la Universidad de Pekín ha desarrollado un nuevo material que podría ser el tejido más fuerte jamás fabricado. Este innovador material combina fibras de aramida (el polímero que compone el Kevlar) con nanotubos de carbono alineados a escala molecular. Con solo 1,8 mm de grosor, este tejido es capaz de detener una bala viajando a 300 metros por segundo, superando al Kevlar y otros materiales como el Dyneema. El nuevo material ofrece ventajas significativas en términos de ligereza y movilidad, lo que podría revolucionar el diseño de chalecos antibalas, vehículos blindados y aeronaves militares. Al mejorar la resistencia dinámica y la tenacidad de las fibras, el nuevo material logra una absorción de energía más eficiente que el Kevlar, que necesita un grosor mayor para detener la misma bala. Este avance podría dar lugar a la creación de armaduras más ligeras y efectivas, sin sacrificar la protección. La investigación ha sido publicada en la revista ‘Matter’, y la posibilidad de su adopción en la industria parece prometedora, ya que su proceso de fabricación es compatible con las técnicas industriales actuales.
