La UE exige baterías fácilmente reemplazables a partir de 2027, con excepciones para móviles resistentes y duraderos
A partir de 2027, los smartphones en la Unión Europea deberán contar con baterías fácilmente reemplazables, lo que marca un retorno a los diseños de baterías extraíbles de los primeros móviles. La norma, recogida en el Reglamento 2023/1670 sobre ecodiseño, establece que los fabricantes deben permitir la retirada de las baterías con herramientas comercialmente disponibles o proporcionarlas gratuitamente. Además, los repuestos deben tener un precio razonable y estar disponibles durante al menos cinco años tras la comercialización del dispositivo. Sin embargo, la legislación incluye excepciones: los móviles que mantengan al menos un 83% de capacidad tras 500 ciclos de carga (80% tras 1.000) y que cumplan con la resistencia IP67 no estarán obligados a adaptar sus baterías para ser fácilmente reemplazables. Esto permite que la mayoría de fabricantes de gama alta, que ya aplican mejoras de durabilidad y resistencia, mantengan sus diseños unibody sin cambios significativos, mientras que los modelos de gama baja podrían verse afectados por los costes asociados a estas exigencias. La regulación abre así una brecha entre gamas y refuerza la tendencia de ofrecer dispositivos más duraderos y resistentes en la gama alta, mientras que los móviles económicos podrían continuar con baterías no extraíbles. La medida también refuerza la reparabilidad de los dispositivos y la sostenibilidad en el sector.
