La luz de freno parpadeante será obligatoria en todos los coches nuevos en Europa desde julio de 2026
A partir del 7 de julio de 2026, todos los coches nuevos vendidos en Europa deberán incorporar luces de freno adaptativas que parpadeen en caso de frenadas bruscas, según el Reglamento (UE) 2019/2144. Esta medida busca mejorar la seguridad vial, avisando de manera más eficaz a los conductores que circulan detrás de un vehículo que realiza una frenada intensa, lo que podría reducir accidentes por alcance en situaciones de retención o emergencia. El sistema se activará cuando la deceleración supere los 6 m/s², diferenciando claramente entre una reducción de velocidad normal y una frenada de emergencia. Además, la normativa incluye otros sistemas obligatorios como el asistente de mantenimiento de carril, la frenada automática de emergencia con detección de obstáculos y el detector de fatiga, algunos de los cuales ya son obligatorios desde 2024. Esta obligación no será retroactiva, por lo que los coches ya existentes no necesitarán adaptar sus sistemas ni pasar por el taller. Se espera que, al igual que ocurrió con otros avances de seguridad como los sensores de aparcamiento o los avisadores de cinturón, la implementación de luces de freno parpadeantes se normalice con el tiempo, convirtiéndose en un estándar en la conducción europea.
