Detección avanzada de bots: biometría conductual y seguridad digital
En un mundo digital cada vez más interconectado, los bots maliciosos representan un problema creciente, llegando a constituir hasta el 50 % del tráfico en internet. Estas inteligencias artificiales se utilizan para fraudes, creación de cuentas falsas y ataques a sistemas de seguridad. Sin embargo, los métodos actuales como CAPTCHAs y autenticación multifactor presentan vulnerabilidades, ya que los bots más avanzados logran imitarlas con gran precisión.
Investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria han desarrollado el proyecto bioTIMBRE, que introduce un enfoque innovador basado en la biometría conductual. Esta técnica analiza patrones únicos del movimiento humano, como el timbre del desplazamiento del ratón y la cadencia de tecleo, características difíciles de replicar por un bot. Mediante el ciclo SAED (sintetizar, atacar, evaluar, detectar), los científicos buscan tanto mejorar la simulación de los bots como fortalecer su detección, entrenando modelos cada vez más precisos.
Más allá de la ciberseguridad, la biometría conductual tiene aplicaciones en salud y educación, ayudando a monitorear enfermedades neurodegenerativas y evaluar el desarrollo motriz infantil. La evolución de estas técnicas promete mejorar la seguridad digital y la interacción entre humanos y máquinas.
