Lituania impulsa su sector tecnológico pese a la proximidad del conflicto en Ucrania
Lituania, un pequeño país báltico con una población de 2,8 millones de habitantes, ha apostado por la industria digital como motor de desarrollo económico, siguiendo el ejemplo de Estonia. En los últimos cuatro años, ha atraído más de 1.000 millones de euros en financiación para startups, contribuyendo al 5,4% del PIB con un crecimiento anual del 15%. Empresas como Vinted y Nord Security destacan entre las principales, logrando estatus de unicornios. A pesar de los desafíos iniciales, como la escasez de capital riesgo hace 15 años, el sector ha prosperado gracias a productos innovadores y necesarios para el mercado. El sistema educativo ha incorporado programas de emprendimiento y especializaciones tecnológicas, aunque se reclama mayor agilidad. Ejecutivos como Gintare Verbickaite, de Unicorns Lithuania, y Marijus Briedis, de NordVPN, destacan el crecimiento exponencial y la atracción de inversores internacionales. Sin embargo, obstáculos como la competencia salarial por el talento, equiparable a Alemania o Polonia, y la regulación europea, incluyendo la AI Act, representan retos. Esta normativa, aunque costosa para pequeñas empresas, se ve como una oportunidad para las grandes, fomentando la seguridad y la privacidad. La invasión rusa de Ucrania en 2022 ha añadido complejidad, con el conflicto presente en la vida diaria y en carteles públicos anti-Putin. Empresas lituanas redirigen esfuerzos hacia la defensa cibernética, preparándose para posibles amenazas. Expertos como Justas Morkunas y Mantas Lukauskas especulan sobre las capacidades rusas en IA, posiblemente apoyadas por China, y enfatizan la necesidad de preparación europea. A pesar de la dependencia tecnológica y la proximidad geográfica a Rusia y Bielorrusia, Lituania mantiene un optimismo cauteloso, colaborando entre empresas para superar regulaciones y conflictos geopolíticos.
