China conecta a la red el primer proyecto híbrido de almacenamiento a escala GWh con baterías y supercondensadores en Jiayuguan
China ha puesto en operación el proyecto Jiayuguan NingSheng, ubicado en la provincia de Gansu en el desierto del Gobi, que marca un avance significativo en el almacenamiento energético a gran escala. Este sistema híbrido, con una potencia de 500 MW y una capacidad de almacenamiento de 1.000 MWh (1 GWh), combina 475 MW de baterías de fosfato de hierro y litio (LFP) para proporcionar energía sostenida durante periodos prolongados (hasta dos horas) con 25 MW de supercondensadores que ofrecen una respuesta ultrarrápida en tan solo 60 segundos, ideal para estabilizar la red ante fluctuaciones instantáneas. Construido en solo 15 meses, el proyecto está conectado directamente a la central solar de Jiaxi mediante una línea de 330 kV y se integra plenamente en la red eléctrica china. Su diseño híbrido aborda dos retos clave de las renovables: la intermitencia a largo plazo y la regulación inmediata de frecuencia y tensión. Además, está preparado para condiciones extremas (-40 °C a 60 °C) con sistemas de refrigeración líquida y protección contra arena. Económicamente viable gracias al uso de tecnologías maduras como las baterías LFP, participa en mercados de arbitraje energético y servicios auxiliares, lo que mejora su rentabilidad. Se estima que reducirá unas 200.000 toneladas anuales de CO₂ y disminuirá el uso de carbón, convirtiéndose en un modelo para la integración masiva de renovables y la descarbonización de las redes eléctricas. Este hito posiciona a China como líder en soluciones híbridas que combinan duración, velocidad y flexibilidad en el almacenamiento energético.
