China establece la obligación de etiquetar todo contenido generado por IA en redes sociales para combatir la desinformación
China ha implementado una normativa pionera que obliga a todas las plataformas digitales y redes sociales a etiquetar claramente cualquier contenido generado por inteligencia artificial, incluyendo textos, imágenes, audios y vídeos. La regulación, que entró en vigor en marzo de 2025, establece dos tipos de etiquetas: explícitas, visibles para los usuarios, y etiquetas implícitas, que se insertan en metadatos o marcas de agua digitales para permitir la trazabilidad del contenido. Esta medida forma parte de la campaña Qinglang 2025, dirigida a limpiar el ciberespacio de desinformación, deepfakes y fraudes electrónicos, con el respaldo de varios organismos estatales. Plataformas como WeChat, Weibo y Douyin ya han implementado sistemas para declarar el uso de IA y detectar contenidos sin etiquetar, advirtiendo a los usuarios. Además de aumentar la transparencia, esta regulación responde a preocupaciones sobre la estabilidad social y la seguridad nacional, al impedir la suplantación de identidades y la manipulación política. Aunque presenta retos técnicos y económicos para las empresas, la normativa representa un avance importante hacia un entorno digital más regulado y confiable. China se une a otros países como la Unión Europea y ciertos estados de EE. UU., aunque con un enfoque más inmediato y obligatorio, marcando un precedente en la gobernanza global de la inteligencia artificial.
