Consumo de combustible y capacidades del bombardero furtivo B-2 Spirit
El B-2 Spirit es uno de los aviones más caros y sofisticados del mundo, diseñado para misiones de largo alcance y con capacidad de transportar armamento nuclear sin ser detectado por radares enemigos gracias a su diseño furtivo. Su configuración aerodinámica de ala volante le permite minimizar la firma radar, aunque esto y su elevado peso afectan directamente su eficiencia de combustible. La Fuerza Aérea de los Estados Unidos indica que el B-2 puede cargar aproximadamente 167.000 libras de combustible, equivalentes a unos 24.900 galones, y bajo condiciones óptimas de crucero puede recorrer hasta 6.900 millas sin repostar. Esto se traduce en apenas 0,28 millas por galón, o alrededor de 4,2 galones por milla, un rendimiento mucho menor que el de aviones civiles o comerciales, aunque superior al de otros bombarderos de la USAF como el B-1B Lancer y el B-52H Stratofortress. El valor estratégico del B-2 no se mide solo por su consumo, sino por su capacidad de penetrar defensas avanzadas y mantener el sigilo en misiones críticas. Además, sus costos operativos superan los 130.000 dólares por hora de vuelo, considerando mantenimiento, infraestructura especializada y personal, con más de 100 horas de trabajo en tierra por cada hora de vuelo. Esto lo convierte en un activo militar único, donde la eficiencia por milla debe analizarse desde una perspectiva estratégica y no solo económica.
