Autistici/Inventati: Ataque estadounidense a infraestructuras digitales autónomas y su disolución
La noticia aborda la situación del colectivo Autistici/Inventati (A/I), un movimiento digital italiano fundado en 1999 que ofrece servicios de correo electrónico, listas de correo y VPN gratuitos sin rastrear a los usuarios. El colectivo fue incluido en la lista de entidades proscritas como «organización terrorista global» por el Departamento de Estado y del Tesoro de EE.UU. el 26 de agosto de 2026, acusado de proporcionar infraestructuras digitales a grupos considerados extremistas. La inclusión en la lista implicó la congelación de bienes bajo jurisdicción estadounidense, pero el verdadero impacto se produjo gracias a las sanciones secundarias aplicadas por empresas estadounidenses que gestionan Internet. El Public Interest Registry (PIR) eliminó el dominio autistici.org, bloqueando más de 20.000 cuentas de correo y 5.500 listas de correo. Además, Banca Etica, una entidad financiera italiana, rescindió el contrato del colectivo, bloqueando fondos provenientes de donaciones. Como resultado, A/I anunció su disolución el 6 de septiembre de 2026, argumentando que continuar ofreciendo servicios en ese contexto representaba un peligro para sus usuarios y la comunidad. La noticia destaca que el ataque no se centró en los servicios digitales en sí, sino en las motivaciones políticas del colectivo, que se identifica como antifascista, antimilitarista y antiimperialista. El texto critica el oligopolio estadounidense en la gestión de Internet, que permite a EE.UU. ejercer represión global sin intervención judicial local. Además, se menciona la importancia de crear infraestructuras digitales autónomas y horizontales, respetuosas de la privacidad, como alternativa a las plataformas comerciales dominantes. El colectivo invita a copiar y replicar sus infraestructuras para fomentar la autogestión y la autodeterminación en la comunicación digital. La noticia refleja una crítica a la dependencia de las redes sociales comerciales y la necesidad de desarrollar medios propios para evitar la captura por parte de algoritmos y políticas de plataformas. El texto concluye que el objetivo del ataque fue «matar al mensajero», disolviendo el colectivo sin que hubiera acusaciones judiciales en su contra en Italia.
