La inteligencia artificial y su uso para recrear personas fallecidas: avances, usos y riesgos
Un estudio liderado por investigadores de Google DeepMind y la Universidad de Colorado explora el concepto de ‘fantasmas generativos’ creados con inteligencia artificial. Estas réplicas digitales pueden imitar a personas fallecidas, ya sea para brindar consuelo a sus familias o incluso para continuar trabajando tras su muerte. Empresas como Re;memory y HereAfter AI ya ofrecen servicios de creación de avatares digitales interactivos basados en entrevistas previas con los individuos, lo cual permite a los familiares conversar con versiones digitales de sus seres queridos. En ciertos países asiáticos, donde la conexión con los antepasados es culturalmente significativa, esta práctica se ha adoptado con mayor naturalidad. Sin embargo, el fenómeno plantea importantes cuestiones éticas, emocionales y legales. Entre los beneficios destacan la conservación de recuerdos y el legado, pero también existen riesgos como la dependencia emocional, la revelación involuntaria de información sensible, o el uso malicioso de estos avatares para dañar o acosar. El estudio subraya la necesidad de una regulación y reflexión ética sobre estos usos, ya que la tecnología avanza rápidamente hacia formas de interacción con los muertos que antes solo eran posibles en la ciencia ficción.
