Funcionamiento interno de la estrategia digital para manipular encuestas y redes a favor de Bartomeu
Entre 2017 y 2020, Josep Maria Bartomeu, expresidente del FC Barcelona, destinó 2,3 millones de euros a la empresa argentina Nicestream para proteger y mejorar artificialmente su imagen en redes sociales. Según un exempleado de la compañía, se empleó una sofisticada estrategia para manipular encuestas y gestionar bots en Twitter. Estas encuestas eran realizadas desde Buenos Aires con varios ordenadores automatizados que simulaban votos, modificando resultados públicos como los de El Transistor en 2018, donde una encuesta cambió radicalmente su resultado a favor de Bartomeu. Para evitar bloqueos por dirección IP o detección, se usaban VPN o la red Tor, y existía un ‘comando hacker’ encargado de acciones como tumbar cuentas o bloquear webs. La herramienta principal para operar en Twitter era Eyewatch, que permitía manejar bots para votar, dar me gusta y retuitear, aunque las respuestas personalizadas debían hacerse manualmente. Además, Nicestream también monitorizaba las redes con programas que analizaban sentimientos y noticias. Aunque el impacto real es difícil de medir, estas prácticas generaron una falsa percepción de apoyo a Bartomeu y desestabilización de sus adversarios políticos. EL PAÍS expuso la evidencia y las investigaciones judiciales continúan en el marco del caso Barçagate.
