Expertos coinciden en iniciar la enseñanza de programación desde la infancia con métodos sin pantallas
En un contexto donde la inteligencia artificial y la tecnología marcan el rumbo del presente y el futuro, la enseñanza de la programación se convierte en una herramienta clave para las nuevas generaciones. En España, aunque la LOMLOE establece la asignatura de ‘Tecnología y Digitalización’ como obligatoria en la ESO, la implementación y profundidad de contenidos varía según la comunidad autónoma. Profesores como Eva Rodríguez de Luis y Javier Penalva defienden introducir la programación desde edades tempranas, priorizando el pensamiento computacional y el aprendizaje sin pantallas mediante juegos y recursos manipulativos. Ambos consideran esencial fomentar habilidades como la lógica, la creatividad y la resolución de problemas, y abogan por la inclusión obligatoria de estos contenidos en los currículos educativos, ya sea de forma transversal o como asignaturas específicas. El testimonio de Hugo, un niño de 12 años apasionado por la programación, evidencia el impacto positivo que puede tener una formación temprana, tanto en lo académico como en la motivación personal. En resumen, el artículo destaca un consenso claro entre docentes: enseñar programación desde la infancia, comenzando sin dispositivos electrónicos, para construir una base sólida en pensamiento computacional y preparar a los estudiantes para ser creadores activos de tecnología.
