Renault se prepara para fabricar drones militares en serie para el Estado francés
Renault está a punto de volver al sector del armamento un siglo después de su papel clave en la Primera Guerra Mundial, esta vez a través de la fabricación de drones militares. El proyecto, denominado Chorus, surge como respuesta directa al cambio en la guerra moderna, donde la producción en masa, la reducción de costes y la rapidez industrial se han vuelto factores estratégicos decisivos, especialmente tras las lecciones del conflicto en Ucrania.
La iniciativa está impulsada por la Dirección générale de l’armement (DGA), que ha identificado una carencia en la capacidad francesa para producir drones consumibles a gran escala. Aunque la base tecnológica procede de la empresa Turgis Gaillard, es Renault quien aporta su experiencia en industrialización, rediseñando el dron para adaptarlo a procesos propios de la automoción, con materiales estandarizados y técnicas de montaje pensadas para grandes volúmenes.
El dron Chorus está concebido para misiones de ataque a larga distancia, reconocimiento y observación, con costes contenidos y un uso intensivo, en una lógica similar a las municiones merodeadoras empleadas por Rusia. Sus dimensiones rondan los diez metros de largo y ocho de envergadura, con una velocidad máxima de 400 km/h.
La planta de Renault en Le Mans será el principal centro de ensamblaje, mediante una línea dedicada que se activará solo bajo pedido. El plan prevé una fase inicial de validación con una decena de unidades antes del verano de 2026, financiada mayoritariamente con fondos públicos. Solo si esta fase resulta satisfactoria se planteará un contrato a largo plazo, potencialmente valorado en unos 1.000 millones de euros. El proyecto reabre el debate sobre si la automoción europea está entrando en una nueva etapa ligada a la defensa.
