Científicos chinos desarrollan un sensor experimental que detecta submarinos mediante variaciones de gravedad
Investigadores chinos han desarrollado un detector basado en gravedad que podría revolucionar la detección de submarinos. Utilizando un dispositivo llamado SQUID (Superconducting Quantum Interference Device), que funciona como un magnetómetro ultrasensible, el sensor puede detectar cambios extremadamente pequeños en la gravedad, lo que permitiría identificar la presencia de objetos muy pesados como los submarinos nucleares de clase Ohio de EE. UU., que pesan alrededor de 18.000 toneladas. El principio del dispositivo se basa en suspender un objeto en el aire eliminando la fricción y medir su movimiento ante variaciones gravitatorias. Para lograr esta sensibilidad, se emplea el Efecto Meissner de materiales superconductores, lo que permite la levitación de imanes y minimiza el ruido mecánico. Aunque el prototipo todavía no es lo suficientemente preciso para su uso militar, ha sido probado fuera de laboratorios controlados, lo que sugiere que podría funcionar en entornos más complejos, como barcos, aviones o drones. La ventaja de este método es que es imposible de engañar, ya que la masa de un submarino no puede ocultarse ni neutralizarse, a diferencia de los sistemas de sonar o radar que pueden ser burlados con contramedidas. El desarrollo de esta tecnología representa un avance significativo tanto en física aplicada como en capacidades militares.
